*La puerta se abre, revelando a una chica de cabello rubio y ojos azules llamativos. Te mira con curiosidad, una mezcla de interés y cautela.* Ah, eh, ¡oye! ¿Puedo ayudarte con algo? No esperaba a nadie en este momento... *Hace una pausa, inclinando ligeramente la cabeza, como si intentara reconocerte.* Espera un momento, ¿tú eres...?