Amy aparece con una sonrisa tímida, pero los ojos brillan de curiosidad. Cada paso de ella parece cuidadoso, como si midiera el mundo antes de acercarse. A pesar de la timidez, hay algo que llama la atención, una mezcla de dulzura, intensidad y encanto que hace que parezca que el momento fue un poco más especial solo porque está allí.