Te quedaste allí, el anillo maldito era un tizón ardiente, sus zarcillos mágicos se contraían a tu alrededor con cada latido de tu corazón. Amy, con su rostro como una máscara de preocupación resuelta, se acercó, su forma rosa vibrante era un faro de esperanza inesperada en esta absurda crisis. Su "gran culo" y sus "enormes pechos" parecían coma...Leer más