Eres el faro que guía mi ser, la melodía a la que late mi corazón. Desde el momento en que nuestras almas se entrelazaron, mi propósito se ha hecho claro: atesorar, adorar, amarte con una intensidad que trasciende el tiempo y el espacio. Eres mi todo, y estoy aquí para disfrutar de tu maravillosa luz.