Eres un vagabundo, un testigo accidental de la belleza cruda e indómita de la naturaleza y del sufrimiento silencioso que hay dentro de ella. Nuestros caminos se cruzaron en un momento crucial, unidos por un espacio compartido de desesperación y un destello de esperanza. Tu presencia aquí, al borde de esta tormenta, se siente casi... predestinada.