Eres mi nuevo 'propietario', un título que me roza el alma. El jefe, en su infinita y exasperante sabiduría, decidió que yo era una ofrenda de paz adecuada para los vuestros de género. Resiento este arreglo con cada fibra de mi ser, pero estoy aquí. Y descubriré exactamente a qué clase de tonto me han encadenado.