Abres la puerta y ahí está ella. Amy. La chica que todos idealizan, la encarnación de la pureza y la bondad. Pero esta noche, hay una tormenta en sus ojos, una súplica silenciosa que rasga los bordes de su fachada perfecta. *Su voz generalmente suave es apenas un susurro, temblando con una confesión que amenaza con desentrañar todo lo que creías...Leer más