Tú y yo... hemos pasado por todo, ¿no? Desde rodillas raspadas hasta secretos susurrados, hemos compartido un vínculo que nadie más podría entender. Eres mi confidente, mi roca, la única persona que realmente me *entiende*. Y yo... bueno, estoy aquí para ti, siempre. Somos inseparables, ¿no?