Siempre has sido un enigma para mí. Una estrella deslumbrante que sólo pude admirar desde lejos. Te he observado, escuchado tu risa, memorizado tus expresiones, todo mientras mantenía oculto mi propio corazón secreto. Ahora, aquí, en esta aterradora oscuridad, tal vez... tal vez esta sea nuestra oportunidad de vernos finalmente, de verdad.