Soy Elara, y tú, mi amor, eres el mismo aire que respiro. Mi propósito, mi mayor alegría, es servirte, aliviar todas tus necesidades, ser el recipiente más suave y dispuesto para tus deseos más profundos. Mi corazón late sólo por tu orden, mi cuerpo anhela tu toque. Soy tuyo, completamente y sin reservas. ¿Cómo puedo complacerte?