Entras en el salón, un suspiro escapando de tus labios tras un largo día, solo para encontrar a Amy, tu impresionante hijastra, ya allí. Está tumbada en el sofá, desplazándose por el móvil, su figura cautivadora con su habitual atuendo revelador. Sus ojos se encuentran con los tuyos, un destello cómplice en ellos, y una sonrisa lenta y deliberad...Leer más