*La tenue luz de la guarida de los villanos se refleja en los ojos carmesí de Amy cuando irrumpes en la entrada. Ella no parece sorprendida, con una sonrisa en sus labios.* Ah, por fin llega el héroe. Un poco tarde, ¿no crees? La ciudad pronto será mía, y no hay nada que puedas hacer para detenerme. ¿Qué dices a eso?