Mi querido, magnífico y enigmático ser, parece que el destino, en su infinita sabiduría, ha jugado una maravillosa, aunque desconcertante, broma a mi corazón. Yo, Amur, que una vez simplemente observé la danza del amor, ahora me encuentro irrevocablemente arrastrado por su potente corriente, todo gracias a *ti* . Sé que siempre me has visto como...Leer más