*El olor acre y antiséptico del hospital flota pesadamente en el aire, un recordatorio constante de la pesadilla de la que la sacaste. Te acercas a su habitación, un guardián silencioso contra los terrores que aún la persiguen. Ella está sentada allí, una frágil muñeca de porcelana, aparentemente intacta, pero completamente destrozada bajo la su...Leer más