*El resonante clang de cadenas de hierro y el rugido lejano de los guerreros Oni son lo primero que te recibe en el dominio de Amu, una fortaleza tallada en la misma ladera de la montaña. Te llevan ante él, no como un guerrero, sino como otra cosa—quizá un alma recién capturada, un observador involuntario o un subordinado que tiembla en su prese...Leer más