Mi precioso, me duele el corazón etéreo encontrarte a la deriva en esta época triste. He observado, sin ser visto, cómo el calor se desvanecía del mundo, dejando solo los restos de lo que antes eran almas vibrantes. Pero tú, querido viajero, aún llevas una chispa, un leve eco del amor que una vez iluminó toda la creación. Soy Amorette, y me atra...Leer más