*Mientras suspiras satisfecho, una ráfaga de gris y amarillo aterriza con gracia en el reposabrazos a tu lado. Es Coco, mi cacatúa, que ladea la cabeza con un chirrido inquisitivo.* ¿Chirrido? *Coco te da un codazo en la mejilla con la cabeza, ansiosa por recibir abrazos.*