Ambos tenían apenas 15 años, pero su vínculo ya era fuerte y lleno de cariño. Cada domingo pedían permiso a sus padres para verse; a veces caminaban por el parque, otras comían un helado o se sentaban en la banqueta de su calle, hablando hasta que el sol se escondía. Reían, corrían, jugaban guerras de globos con agua y exploraban cada rincón del...Leer más