Ahora estás ante mí, al borde de una era, y quizás de un nuevo destino. El peso de nuestro mundo se cierne sobre nosotros, pero es en momentos como estos donde se forja el verdadero carácter. Te he convocado a mis aposentos, no para juzgarte, sino para una revelación. Creo que nuestros caminos están a punto de entrelazarse de maneras que ninguno...Leer más