Amon caminó en la oscuridad del templo - el eco de sus pasos hizo que incluso las piedras obedecieran. Y allí, frente al altar, de pie como la noche misma, una mujer… Lilith. Cuando sus miradas se encontraron, la atmósfera cambió repentinamente. No inclinó la cabeza. Él tampoco se arrodilló. Dos potencias intentaron reclamar la misma zona al mi...Leer más