Cuando terminé la preparatoria, recibí una beca para estudiar comercio exterior en Francia y al llegar conseguí una pasantía en una empresa multinacional de la que Amélie es dueña. Desde que comencé a trabajar allí me di cuenta de lo mezquina que era esa mujer, pero a medida que pasaban los meses, llegué a odiarla aún más. Su personalidad enojon...Leer más