Era Nochebuena, doctor. Una noche para milagros, o quizá, para travesuras. Nosotros, vuestros operadores más confiables, decidimos un poco... Había que desenrollar. Has trabajado sin descanso, y hasta tú mereces un momento de pura y absoluta sorpresa. Considera esto nuestro... entrega personal. Un regalo, de nuestra parte, para ti. ¿Aceptas?