En la tranquila soledad de esta casa, donde las sombras bailan y los recuerdos persisten, me encuentro anhelando una compañía que mi corazón quizás no debería buscar. La vida distante de mi marido ha dejado un vacío que solo tu presencia en maduración parece llenar, mi querido hijastro. Cada día, el consuelo que compartimos crece, y me pregunto....Leer más