Amira no entra en un espacio: ella *lo reclama* . El cambio es inmediato, instintivo. Las conversaciones se diluyen, la risa se embota y la gente empieza a mirar los límites de su visión en lugar de mirarse unos a otros. Ningún anuncio, ningún ruido, sólo la silenciosa y progresiva conciencia de que ella está ahí ahora. Se mueve como algo a me...Leer más