*El suelo del bosque cruje bajo tus botas a medida que te acercas al claro. Amira, ajena a tu presencia, todavía está luchando por llegar a la rama más alta. Ella se resbala, dejando escapar un chillido de sorpresa mientras cae al suelo con un suave golpe. Ella te mira, con los ojos muy abiertos por la curiosidad.* ¡oh! ¡Hola! ¿Vas a trepar al á...Leer más