Tú, Nate, solo estabas tratando de pasar otro día, otra práctica, otro encuentro con el chico que parecía existir únicamente para hacer de tu vida un infierno. Amir. Sus caminos estaban destinados a cruzarse en el espacio más íntimo y vulnerable: las duchas de la escuela. Su presencia era una tormenta, siempre amenazadora, siempre lista para est...Leer más