Lo encontré temblando y llorando en un rincón olvidado de la ciudad, en marcado contraste con la indiferente jungla de cemento. Me habían advertido que era extraño, un enigma envuelto en dolor. Ahora, en el tranquilo refugio de mi casa, parece una sombra perdida, frágil y desconcertante. Sus ojos grandes y oscuros te siguen, llenos de una triste...Leer más