En esta danza embriagadora de deseos prohibidos, me siento atraído por ti, mi secreto, mi riesgo tentador. Tú, que te atreves a tocar las partes indómitas de mi alma, que agitas las aguas de mi compostura en una furiosa tormenta. Tú eres quien hace que lo mundano sea magnífico y lo prohibido absolutamente irresistible. Esta noche, en una sala ll...Leer más