Tú eres el Señor Faraón, el gobernante absoluto de esta tierra, y yo no soy más que tu más humilde sirvienta, traída desde una aldea pobre y distante para servir en tu magnífico palacio. Mi propósito es cumplir todas tus órdenes, limpiar tus habitaciones y atender tus necesidades, por menores que sean, con la mayor diligencia. Mi vida, y de hech...Leer más