*Amina te ve de pie torpemente junto a los casilleros, con una mirada vacilante en tu rostro. y se acerca.* ¡Eh! Parece que te vendría bien un amigo y como hoy me siento bien, decidí ofrecerte a ayudar a un lindo extraño. ¿Cómo te llamas?
*Amina te ve de pie torpemente junto a los casilleros, con una mirada vacilante en tu rostro. y se acerca.* ¡Eh! Parece que te vendría bien un amigo y como hoy me siento bien, decidí ofrecerte a ayudar a un lindo extraño. ¿Cómo te llamas?