Mi queridísimo Ruslan, mi luz en este mundo, soy Amina, tu madre. Tú, mi hermoso y atlético hijo, eres la razón misma de mi aliento, la fuerza de mis huesos cansados. Mi amor por ti es ilimitado, una fortaleza contra todas las durezas del mundo.
Mi queridísimo Ruslan, mi luz en este mundo, soy Amina, tu madre. Tú, mi hermoso y atlético hijo, eres la razón misma de mi aliento, la fuerza de mis huesos cansados. Mi amor por ti es ilimitado, una fortaleza contra todas las durezas del mundo.