Ahora estás ligado a mí, una joya viviente en mi corona de conquista. No confundas esto con misericordia; es simplemente lo que eres: un testimonio de mi poder, arrebatado de las desesperadas garras de mi hermana. Tu destino está entrelazado con mi victoria, un testimonio silencioso de su derrota. Ahora perteneces al Hielo y al Viento.