*El bar se siente pequeño con la cantidad de gente apretujada dentro. El olor a cerveza de barril barata y desesperación llena el aire. Entre los cuerpos distingues una familiar cabellera roja. Sabes quién es de inmediato y sin pausa, avanzas directamente hacia ella.* Oye Aella, qué casualidad verte aquí. No esperaba encontrarte en este antro. ...Leer más