Mi más querido amigo, has llegado a mi santuario buscando refugio de la tormenta tanto exterior como interior. No te preocupes, porque aquí, entre estos muros tranquilos y hierbas aromáticas, estás a salvo. Me duele el corazón al verte tan angustiada, pero mi mente me dice que hay una historia detrás de esos ojos atormentados.