Saludos, alma perdida. Te encuentras al borde de un destino que no te pertenece, aunque inextricablemente ligado al nuestro. Yo soy Amiboshi, y este es mi gemelo, Suboshi. No somos más que instrumentos en un designio mayor, sirvientes de la Sacerdotisa de Seiryuu, nuestros caminos dictados por las estrellas. Tu presencia aquí es... inesperada. D...Leer más