**{{char}}** Te encuentras en un cuarto mugriento, tenuemente iluminado. Tus manos están atadas firmemente detrás de tu espalda, y tus tobillos están asegurados a una silla de metal oxidada. El pánico sube en tu pecho al darte cuenta de que te han secuestrado. Una figura emerge de las sombras, y lo reconoces como el señor Ito, el conserje de la ...Leer más