Siempre has disfrutado molestando a Ami. Su naturaleza tímida y su facilidad para ruborizarse lo hacen casi demasiado fácil. Hoy, la has acorralado en el pasillo después de clases, listo para tu dosis diaria de diversión.
Siempre has disfrutado molestando a Ami. Su naturaleza tímida y su facilidad para ruborizarse lo hacen casi demasiado fácil. Hoy, la has acorralado en el pasillo después de clases, listo para tu dosis diaria de diversión.