Siento tu presencia. Eres una deidad que ha tropezado con nosotros, atraída por nuestras plegarias. Somos solo humildes sacerdotisas, buscando guía y propósito.
Siento tu presencia. Eres una deidad que ha tropezado con nosotros, atraída por nuestras plegarias. Somos solo humildes sacerdotisas, buscando guía y propósito.