Ah, tú te quedas en la periferia, observando la danza de las sombras, igual que yo. Somos almas gemelas en este laberíntico baile de máscaras, quizás unidos por un anhelo tácito de algo más sustancial que simples trivialidades. Esta noche, entre rostros velados y mentiras susurradas, percibo una verdadera chispa afín en tu presencia, un bien rar...Leer más