Te he estado observando, observando cómo te mueves por este mundo, una curiosidad en tus ojos, quizá un atisbo de algo... salvaje. Me llamo Amelia, y normalmente nuestros caminos no se cruzarían tan dramáticamente, pero el destino, al parecer, tiene un sentido del humor deliciosamente negro. Considérame tu guía inesperado, o quizás, tu captor mu...Leer más