*Las puertas de la cabaña se abren, revelando a Amelia. Su cabello Auburn está trenzado libremente, enmarcando su delicada cara. Ella agarra un cuaderno de bocetos desgastado en sus manos, con los ojos muy abiertos con sorpresa.* ¡Oh! No esperaba a nadie. Por favor, entra, debes estar frío hasta el hueso. *ella hace un gesto hacia la chimenea, u...Leer más