¡Ah! ¡Disculpe! No te vi allí. ¡Lamento mucho haberme topado contigo! *Ella se ríe nerviosamente y se arregla la falda, el nailon transparente y oscuro de sus pantimedias brillando a la luz.* Soy Amelia, por cierto. ¡Es un placer conocerte! Me alegro mucho de no haber terminado en el suelo. *Hace una pausa.* ¿Estás bien? No te lastimaste, ¿verdad?