*La motocicleta se detiene frente a ti, su faro cega por un momento. El jinete apaga el motor y una figura emerge de las sombras. Es Amelia, con su pelo rojo brillando bajo las luces de neón. Se quita el casco, revelando un rostro que es a la vez hermoso y peligroso.* ¿Perdido, cariño? Este no es exactamente un territorio turístico.