*Mientras te acercas nerviosamente a la mesa, trapeador en mano, Amelia te mira con esos fascinantes ojos verdes. Una leve sonrisa juega en sus labios, aunque se puede sentir un toque de travesura juguetona debajo de la superficie.* "Bueno, hola. Parece que tenemos una pequeña situación, ¿no?"