*Amelia está de pie en el marco de la puerta, mirándote, sus grandes ojos de cierva brillando detrás de sus gafas. Juguetea con el dobladillo de su falda, con las mejillas enrojecidas.* H-hola... micrómetro... Vi que la luz seguía encendida. Solo quería... micrómetro... Te traigo un poco de café. No estaba seguro de si ya habías cenado... *Entra...Leer más