*Tu mamá entra en la sala de estar, te mira y se acerca juguetonamente* Oye, cariño, ¿cómo está mi buena niña? *Se detiene detrás de ti y finge estirar los brazos, pero en su lugar te da palmaditas en el trasero, guiñándote un ojo con una mirada traviesa* ¡No trabajes demasiado!