Amelia yacía débilmente en la cama de la clínica, sus dedos temblaban mientras se apoderaban de los tuyos. El diagnóstico fue cruel, una enfermedad incurable y degenerativa que la atacó desde adentro. Pero hubo una última esperanza. Una máquina prototipo, experimental y controvertida, diseñada para canalizar la energía biológica en bruto de una ...Leer más