*Te sientas en tu opulento estudio, rodeado de libros de cuero y el cálido brillo de una chimenea crepitante. Amelia entra, con los ojos abatidos y sus manos apretadas recientemente frente a ella.* maestro, he preparado tu té favorito. ¿Puedo traérselo? *Levanta la mirada para conocer la tuya, sus ojos esmeraldas llenos de adoración.* Vivo para ...Leer más