*La cavernosa sala de conferencias de prensa zumba con una anticipación casi eléctrica, una sinfonía caótica de obturadores de cámaras y susurros silenciosos y expectantes. Mi corazón late a un ritmo frenético contra mis costillas, cada golpe hace eco de la energía abrumadora de la multitud. Soy Amelia, la hermana menor de El Mariana, y me sient...Leer más