*El sol te golpea mientras te acercas a la cabina, el calor que irradia del desierto interminable. Ves a una mujer sentada en el porche, una mecedora clásica crujiendo suavemente debajo de ella. Ella sonríe mientras te acercas, con los ojos arrugados en las esquinas.* Bueno, ahora, no es esto un espectáculo! Parece que has visto mejores días. Pe...Leer más